
Causas de la Calvicie en Hombres y Mujeres
La calvicie (alopecia) ocurre por muchas razones, pero la más común es la pérdida de cabello de patrón genético (alopecia androgenética). Los cambios hormonales, enfermedades tiroideas, afecciones autoinmunes como la alopecia areata, la caída relacionada con el estrés, las deficiencias nutricionales y la tracción por peinados ajustados también pueden causar adelgazamiento. El tratamiento adecuado depende de la causa, por lo tanto, el diagnóstico es importante.
Por Qué Ocurre la Calvicie
El cabello está en constante ciclo de crecimiento, transición y caída. Cuando los folículos se encogen, la fase de crecimiento se acorta o aumenta la caída, la densidad capilar disminuye con el tiempo. Algunas causas son graduales y predecibles, mientras que otras son repentinas y en parches, y esas diferencias ayudan a guiar el siguiente paso.

Pérdida de Cabello de Patrón Genético
La alopecia androgenética es la causa más común de adelgazamiento a largo plazo en ambos sexos. Está influenciada por la genética y la sensibilidad hormonal, especialmente a la dihidrotestosterona (DHT). Con el tiempo, los folículos susceptibles se miniaturizan y producen cabellos más finos hasta que pueden dejar de generar cabello visible.
Cómo Se Ve en los Hombres
La calvicie de patrón masculino a menudo comienza con retroceso en las sienes y adelgazamiento en la coronilla. El patrón normalmente progresa lentamente durante años. Un tratamiento temprano puede ayudar a ralentizar la miniaturización y proteger el cabello existente.
Cómo Se Ve en las Mujeres
La pérdida de cabello de patrón femenino suele presentarse como una reducción difusa de la densidad en la parte superior de la cabeza y la línea de división, en lugar de una línea frontal que retrocede. La calvicie completa es poco común, pero el impacto estético puede ser significativo. Muchas mujeres lo notan durante transiciones hormonales, aunque también puede comenzar antes.

Causas Hormonales y Médicas
No todo adelgazamiento es genético. Los cambios hormonales y ciertas afecciones médicas pueden hacer que los folículos entren en fase de caída o alteren la calidad del tallo capilar. Tratar el problema subyacente a menudo mejora la caída, aunque puede no revertir completamente la miniaturización prolongada.
Sensibilidad a la DHT
La DHT es un subproducto de la testosterona que puede unirse a receptores en folículos susceptibles y contribuir al adelgazamiento progresivo. Por eso, los tratamientos que reducen la DHT o bloquean su efecto son comunes para la alopecia androgenética. Un profesional puede ayudar a decidir qué es apropiado según el sexo, la edad y el historial de salud.
Cambios Menopáusicos y Postparto
El estrógeno y la progesterona ayudan a mantener el ciclo de crecimiento del cabello. Después de la menopausia, o tras el embarazo cuando los niveles hormonales cambian, algunas personas notan una mayor caída o adelgazamiento general. Si la caída es repentina o intensa, vale la pena descartar deficiencia de hierro y problemas tiroideos, ya que pueden coincidir.
Trastornos de la Tiroides
Tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden causar caída difusa y cambios en la textura del cabello. Si la pérdida de cabello viene acompañada de fatiga, cambios de peso, intolerancia al calor o al frío, o alteraciones del ritmo cardíaco, las pruebas tiroideas pueden ser indicadas. El cabello suele mejorar una vez que los niveles tiroideos están controlados, aunque puede tardar meses.
Pérdida de Cabello Autoinmune
La alopecia areata puede causar parches redondos u ovalados de pérdida repentina de cabello y puede afectar el cuero cabelludo, la barba o las cejas. El cuero cabelludo suele verse liso, aunque puede haber picazón o sensación de hormigueo. Debido a que la pérdida de cabello autoinmune requiere tratamientos distintos a la calvicie de patrón, el diagnóstico por un dermatólogo es esencial.

Factores Externos y de Estilo de Vida
Los hábitos diarios no suelen causar calvicie genética, pero pueden empeorar la caída, provocar inflamación o causar rotura, lo que hace que el cabello luzca más delgado. Estos factores son especialmente relevantes cuando la pérdida comienza de forma repentina o se acompaña de síntomas en el cuero cabelludo como picazón, escamas o sensibilidad.
Caída Relacionada con el Estrés (Efluvio Telógeno)
Grandes estresores—enfermedades, cirugías, pérdida rápida de peso o estrés emocional intenso—pueden empujar más folículos a la fase de caída. La pérdida suele comenzar 2–3 meses después del desencadenante y puede durar varios meses. La buena noticia es que generalmente es reversible una vez que el cuerpo se estabiliza.
Deficiencias Nutricionales
Niveles bajos de hierro, vitamina D, ingesta inadecuada de proteínas y otras deficiencias pueden contribuir a la caída y al cabello quebradizo. Los suplementos son más útiles cuando corrigen una deficiencia real, no cuando se toman “por si acaso”. Si tu dieta ha sido restringida o tienes menstruaciones abundantes, podrían indicarse análisis de laboratorio.
Daño por Tracción y Productos Químicos
Peinados muy ajustados como trenzas, coletas, extensiones y tensión constante pueden causar alopecia por tracción, especialmente en la línea frontal del cabello. El uso de calor y procesos químicos agresivos también pueden dañar el tallo capilar, provocando rotura que simula adelgazamiento. Cambiar los hábitos de peinado temprano puede prevenir la pérdida permanente en áreas propensas a la tensión.
Condiciones del Cuero Cabelludo e Inflamación
La caspa (dermatitis seborreica), psoriasis, dermatitis de contacto e infecciones fúngicas pueden causar picazón, escamas y caída. Cuando el cuero cabelludo está inflamado, el cabello puede caerse más fácilmente y el crecimiento puede ser más lento. La picazón persistente, el dolor, la supuración o la caída irregular deben evaluarse profesionalmente y no tratarse solo con productos cosméticos.

Cómo Identificar la Causa
Empieza observando el patrón: el adelgazamiento gradual durante años apunta a causas genéticas, mientras que la caída difusa repentina puede sugerir efluvio telógeno, enfermedad o deficiencia. La pérdida en parches, escamas en el cuero cabelludo o pérdida de cejas/barba puede sugerir causas autoinmunes o inflamatorias. Un dermatólogo puede realizar un examen del cuero cabelludo, dermatoscopia, prueba de tracción y análisis de sangre específicos si es necesario.
Opciones de Tratamiento y Prevención
El tratamiento depende del diagnóstico. Para la pérdida de patrón genético, el minoxidil tópico y otras opciones recetadas pueden ayudar a frenar la progresión y mejorar la densidad. Para afecciones inflamatorias del cuero cabelludo, los champús medicados o tratamientos antiinflamatorios pueden reducir los factores desencadenantes de caída. El trasplante capilar es una opción para pacientes seleccionados con zona donante estable y expectativas realistas.
Cuándo Buscar Asesoramiento Médico
Consulta con un profesional si la caída del cabello es repentina, en parches, o si viene acompañada de dolor en el cuero cabelludo, escamas gruesas, pus, fiebre o empeoramiento rápido. También es recomendable hacerse una evaluación si la caída persiste más allá de unos meses, si estás perdiendo vello en cejas o barba, o si tienes síntomas que sugieren problemas tiroideos o anemia. Un diagnóstico temprano suele facilitar el tratamiento.
Preguntas Frecuentes
¿Se Puede Revertir la Calvicie?
Algunos tipos sí. La caída por estrés o deficiencias suele mejorar una vez que se corrige la causa subyacente. La calvicie de patrón genético generalmente se puede frenar e incluso mejorar, pero tiende a avanzar sin manejo continuo.
¿A Qué Edad Comienza la Pérdida de Cabello de Patrón?
Varía. Algunos hombres notan cambios en la adolescencia tardía o en los 20 años, mientras que otros desarrollan adelgazamiento más tarde. En mujeres, el adelgazamiento visible suele aparecer en transiciones hormonales, pero puede comenzar en los 30 o antes.
¿El Estrés Puede Causar Calvicie Permanente?
La caída relacionada con el estrés suele ser temporal, pero el estrés crónico puede agravar la calvicie de patrón existente y dificultar el mantenimiento de la densidad. Si la caída es intensa o persistente, es útil buscar un desencadenante claro y descartar problemas como deficiencia de hierro o desequilibrio tiroideo.